Quinto
triunfo consecutivo para Chicago
AP-
Después de
imponerse en la casa de los campeones del Super Bowl,
era el momento para que el entrenador novato de Chicago,
Ben Johnson, se despojara de su camisa. En realidad, se
la arrancó.
El alarde llegó dentro de un vestuario jubiloso, donde
Johnson mostró también sus biceps como un luchador
profesional mientras los victoriosos Bears bailaban,
gritaban y cantaban en círculo a su alrededor.
“¡Bueno, mejor, óptimo! Nunca dejes de mejorar hasta que
lo bueno sea mejor y lo mejor sea óptimo”, gritaban los
Bears y Johnson.
Los jugadores de Chicago, uno de los equipos sorpresa en
la NFL, tenían todas las razones para volverse locos
después de una actuación destacada por tierra que evocó
a su famoso equipo ganador del Super Bowl de 1985.
No hay titubeos aquí. Jugar como un candidato al título
les sienta bien a estos Bears.
Kyle Monangai corrió para 130 yardas y un touchdown,
D’Andre Swift añadió 125 yardas por la misma vía y
aportó otra anotación. Los Bears terminaron con 281
yardas por tierra para ganar su quinto partido
consecutivo al superar el viernes 24-15 a los
tambaleantes Eagles de Filadelfia.
Liderados por Johnson, los Bears (9-3) están solos en el
primer lugar del Norte de la Conferencia Nacional de
cara a un enfrentamiento en Green Bay, previsto para el
7 de diciembre.
“Estos muchachos se sienten bastante bien con lo que
acaban de hacer”, dijo Johnson antes de que surgiera el
video de su danza con el torso desnudo. “Fue difícil
salir de casa y vencer a un buen equipo como ése”.
Los Bears tuvieron dos jugadores que superaron las 100
yardas por tierra en un mismo encuentro por primera vez
desde el 10 de noviembre de 1985, cuando Walter Payton
acumuló 107 y Matt Suhey tuvo 102 en un duelo contra
Detroit.
La temporada pasada, la derrota de los Bears en el Día
de Acción de Gracias en Detroit llevó al despido del
entrenador Matt Eberflus y fue su sexto revés
consecutivo, dentro de lo que se convirtió en una racha
de diez descalabros. Un año después, los Bears dominaron
la línea defensiva de Filadelfia para una victoria
relativamente fácil en la casa de los campeones del
Super Bowl.
“Tienen mucha confianza en lo que estamos haciendo.
Tienen mucha confianza en sí mismos”, dijo Johnson.
“Tienen mucha confianza en este cuerpo técnico. Y esa
confianza simplemente comienza a desarrollarse y
continúa desbordándose”.
El entusiasmo de Johnson se desbordó en el vestuario,
aunque había un motivo aparente para su acto. The
Wieners Circle, un puesto de perros calientes de
Chicago, ofreció productos gratis si Johnson se quitaba
la camiseta después de cualquier victoria esta temporada.
Los Eagles (8-4) aparentemente tenían asegurada la
División Este de la Conferencia Americana hace dos
semanas, pero sufrieron derrotas consecutivas que
difícilmente los hacen lucir como candidatos al Super
Bowl. Quizás resentían aún el golpe de permitir que una
ventaja de 21-0 en Dallas el domingo se convirtiera en
una derrota de 24-21.
Y la ofensiva de los Eagles mostró pocos indicios de
salir de su mal momento. Los frustrados fanáticos de
Filadelfia pasaron el encuentro abucheando y pidiendo
que el equipo despidiera al coordinador ofensivo Kevin
Patullo.
No esta semana. El entrenador de los Eagles, Nick
Sirianni, dijo después de la derrota que se quedaba con
Patullo.
La temporada de los Eagles ha dado tal giro que incluso
su “tush push” los condenó en este partido.
Filadelfia perdía por 10-9 al final del tercer cuarto,
Jalen Hurts perdió el balón en ese tipo de jugada por
tierra en lo profundo del territorio de Chicago y los
Bears lo recuperaron.
Chicago, que ha mostrado talento para ganar partidos por
un margen estrecho, convirtió el balón perdido en la
ofensiva del día. Monangai realizó una carrera de 31
yardas en la primera jugada y Caleb Williams, quien
completó 17 de 36 para 154 yardas y un touchdown, acertó
un pase de siete yardas a Colston Loveland en cuarta
oportunidad que extendió la serie.
Monangai corrió cuatro yardas para un touchdown que puso
el marcador 17-9 al inicio del cuarto, y Williams añadió
el puntaje de seguridad con un pase de anotación de 28
yardas a Cole Kmet para una ventaja de 24-9.
“Aún no hemos alcanzado nuestro pináculo, en el sentido
de un equipo y ejecución en la ofensiva, e incluso así
estamos ganando estos partidos”, dijo Williams. “Así que
eso es importante y por eso estoy extremadamente
emocionado”.
Los fanáticos que habían estado coreando "¡Despidan a
Kevin!” comenzaron a dirigirse hacia las salidas, y los
Eagles enfrentarán aún más preguntas sobre el lamentable
estado de su ofensiva.
Hurts y sus compañeros respaldaron a Patullo.
“Tengo confianza en él. Tengo confianza en este equipo”,
dijo Hurts. “Tengo confianza en nosotros cuando
colaboramos. Tengo mucha confianza cuando tenemos una
identidad, así que creo que eso es lo primero que
tenemos que establecer, entre todo lo que hemos hablado”.
A los Bears no les importan los problemas de los Eagles.
Incluso con tres linebackers fuera por lesiones, Chicago
golpeó a Filadelfia desde el principio.
Jalen Hurts de Filadelfia lanzó para 230 yardas y un par
de touchdowns al receptor A.J. Brown, quien tuvo diez
recepciones para 132 yardas. Saquon Barkley no pudo
liberarse contra una de las peores defensivas contra la
carrera en la NFL y terminó con 56 yardas por tierra.